POEMAS de varia lección (3)

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REDENCIÓN

Entrégame tu cuerpo,
redentor de soledades.
Que me guíe en este valle
que sin él fuera de lágrimas,
que me alce,
que me inunde
y que me pase de largo
del purgatorio, el infierno
para llevarme directo
al país de maravilla,
a la dulce geografía
que a mí nunca me enseñaron,
al cielo de tus encantos.
A la fuente de tu boca
donde nace la palabra
y el suspiro y el gemido,
a donde acerco mis labios
para empaparme en dulzura,
donde me hundo y sumerjo
en la gloria, que no eterna,
sino efímera y volátil
y muero por retenerla.
A los montes de tus senos
donde vive la hermosura,
donde la ternura brota
en cada poro
y quema con tibias llamas,
con llamas muelles de amor.
Dulces pendientes, laderas,
desfiladeros y cumbres,
cumbres que gimen, suspiran...
Y déjame que me encuentre
perdiéndome en tus caderas,
en el laberinto simple
de su forma y su calor;
que vague por la planicie
de tu vientre prometido,
por su luz y por su sombra
que transforma dos en uno,
uniéndonos para siempre;
que para siempre encadena,
amarra mi corazón
Entrégame ya tu cuerpo,
redime mi soledad.

(agosto 2005)


          ROSAS ROJAS

Todo ha cambiado
Hay rosas
rojas
en tu jardín.
El aire del almena
cuando la seda
caliente y húmeda
selló pactos inmortales,
traía perfumes
de rosas blancas,
inmaculadas, inalcanzables;
mis sentidos suspendía.
Allanadas las murallas,
mis pasos vacilantes
descubrieron
un alba de jardines ignotos,
puros, cándidos...
Pero mi sangre
sabía soñar,
quería saber
de soles altos y cálidos,
de flores
subyugantes y cautivadoras
en olor y calor.
Hoy
un simple monosílabo
me ha puesto en la pista
del último paraíso:
he sabido que también
hay rosas rojas
en tu jardín.
 
(enero 2003)



SELVA NEGRA
 
Selva Negra, abetos altos,
altos deseos
que esconden bajo su fronda
las sombras del corazón.
 

                                   (julio 2005)

 
SIN...

Nos pone cerco un paisaje
de desencuentro y tristeza,
de caminos sin crucero,
de ríos sin confluencia,
de riberas sin un puente
que se acompañan, se acercan
y se vuelven a alejar;
de amaneceres abruptos
en que la luz no se mezcla
con las sombras de la noche,
de absurdas ramas sin tronco....
De soledad irredenta.
 

                           Diciembre 2005

 

SI YO SUPIERA…

Explicar un corazón es imposible;
razón y sentimientos tienen códigos

diversos, incompatibles.
Pero… si te supiera explicar mi corazón…

Si te supiera explicar mi corazón,
sabrías
que a veces las noches son blancas,
que los cuervos trinan,
que los leones balan;
comprenderías
la profunda claridad de la niebla,
el oculto encanto de la guadaña,
la molicie intangible de la piedra,
el magmático calor de la tierra helada.
Si te supiera explicar mi corazón,
verías lo invisible:
la gratitud eterna por la vida en ti encontrada,
a ti debida,
por ti ganada;
la ternura ignota de un amor
redondo, circular, perfecto;
en ti nacido y desembocado;
la libre ligazón de que disfruto
anudada por dos lazos de diamante,

indestructibles, bellos,
nacidos de tu vientre,
en él por mí sembrados
con humilde ternura,
con pasión,
con la esperanza cierta, segura
de que tú sabrías crearlos
desde la casi nada
por mí aportada
hasta la plenitud,
la belleza y la sazón
de esos dos hijos buenos, bellos y dulces
como tú.

Si te supiera explicar mi corazón…
sabrías perdonar lo imperdonable:
que, a veces, no sepa hablar como quien soy,
que multiplique lo dividendo y divisible,
o construya rascacielos con pompas de jabón.

 

Si te supiera explicar mi corazón…
Pero… solo sé proponerte un truco
carente de la lógica
de una explicación.
Echaremos sólo mano del corazón.
Pon el tuyoal lado del mío.
Comprobemos
que están en año, en mes, en día,
en hora, en minuto y en segundo.
Acompasemos
los latidos uno a uno.
Así.
Así seguro que,
al reclamo de los besos,
conocerás sin duda lo indudable:
que te amo.
Que te amo como no sabré explicarte,
como siempre te he amado

desde aquel día de junioescrito en clave de seis.

Hoy quisiera entregarte
mi más preciado regalo:
un amor de treinta años
con veinticinco cumplidos
desde que nos casamos.
 
Javier
e 6-6-66
a 3-4-72
a 3-4- 97
 




IMPOSIBLES
 
Cuando las aguas del Ebro
remonten hasta Reinosa,
cuando lindos cuervos blancos
trinen en las arboledas,
cuando un frío sol anuncie
nuestros días por poniente,
entonces y solo entonces
mi memoria olvidará
tu recuerdo permanente
y mi amor no te amará.

 

 

 
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