EXPO. de Teresa Paniego

TERESA PANIEGO

Grabados

 uno            Hace ya meses, quizás algún año que otro, se celebró en esta misma sala una exposición titulada ZURITA EN TINTA que reunía los trabajos realizados por nueve compañeros y amigos de esta casa. Discretamente escaqueada en esa lista, a petición propia, estaba Teresa Paniego, nuestra Maite, que hoy por fin se ha quitado esa careta de coleguilla para mostrársenos como lo que entonces también fue: la maestra grabadora, la magistral artista que hoy nos deleita con sus obras.

      Recuerdo que en aquella ocasión les contaba a tus ocho compañeros-discípulos la historia de Silvestre, el leñador hijo y nieto de leñadores, que abandonó su noble oficio para dedicarse a la música de su flauta de pan. Les advertía a ellos, no a ti, que corrían el peligro de ser seducidos por el arte en que habían practicado. El mensaje no iba dirigido a ti que ya no tenías remedio: estabas definitivamente seducida por el arte del grabado.

          Ya aquella exposición, de la que eras el alma mater, llamaba la atención por el alarde de posibilidades y capacidades técnicas que exhibía. Hoy nos has certificado de dónde provenía aquel alarde. Esta exposición reúne no seis, como aquella, sino TRECE técnicas diferentes de grabado. Un abuso. Un hermoso y plausible abuso:

Xilografía,

Punta seca sobre muy variados e imprevisibles soportes (metacrilato, plancha de plástico, de CD,etc…),

Calcografía,

Aguafuerte (al azúcar con craquelado, sobre plancha de zinc, etc…),

Litografía,

Litografía sobre plancha de cristal,

Linograbado,

Linograbado a la plancha perdida,

Gofrado,

Electografía,

Collagraph, y

Método Hayter…

            Para aquella muestra de ZURITA EN TINTA me documenté un poco en técnicas de grabado. Con eso y con tus explicaciones y las de José Luis quedé servido para aquella ocasión y esperaba que también para esta. Pero hete aquí que recibo por correo electrónico la imagen del grabado que ha sido portada de esta exposición y me encuentro con que, por mucho que la amplío y me la acerco en el ordenador no consigo sospechar siquiera cuál es la técnica empleada esa FIESTA DE COMETAS. Hube de leer días más tarde en esta Sala la cartela que acompaña al grabado para enterarme de su nombre: método Hayter. Poco después Internet me anticipaba una descripción de esa técnica:

Técnica de impresión que se inventó y difundió en el taller del grabador Hayter. Consiste en entintar, con colores de distintas densidades y con rodillos de diferente dureza, la plancha de metal que ha recibido un comido en ácido de considerable profundidad. El color menos denso aplicado con el rodillo más blando penetra en los orificios y líneas más profundos. Como las tintas se superponen en el entintado, los colores se imprimen todos de una sola vez.

            Bueno, pues allí tenéis el milagro resultante.

       Pero no existen los milagros, existen la práctica insistente y metódica de los métodos y la sensibilidad artística. Se me viene a la cabeza que, sin ninguna duda, el componente de azar que conllevan técnicas como esta habrá conducido en muchas ocasiones a Maite a realizaciones malogradas de la idea que bullía en su cabeza, a grabados que habrán acabado en la papelera. Pero Maite habrá conseguido al final llevar a cabo ese proyecto, por ejemplo, en esta FIESTA DE COMETAS. Que también pudo salir a la primera, no lo sé.

        Hay otro asunto que me gustaría comentar a partir de esta exposición. El grabado ha sido bajado de rango entre las especialidades artísticas por el componente artesano que supone y porque, en principio, conduce a la posibilidad de la copia, de la obra de arte múltiple. El arte moderno ha dejado muy atrás esa minusvaloración de la elaboración artesanal de la obra de arte. Y respecto a la unicidad como valor, quiero haceros caer en la cuenta de que obras hay en esta Sala que, por la misma naturaleza de su técnica, son necesariamente monotipos, obras únicas; por ejemplo esos linograbados a la plancha perdida: Llamas e Invierno.

            Para terminar, quiero comentaros que no puedo sustraerme a la sensación de que toda esta exhibición de experimentación continua con soportes, técnicas y materiales no serviría de nada si no estuviera presidida y gobernada por el arte: arte en la misma selección de esos soportes, técnicas y materiales, en la composición de las formas, en la elección y composición de los colores, en la inclusión de materiales imprevisibles como ramitas vegetales, trozos de cuerda, pedazos de CD…

            La variedad, originalidad y capacidad artística que nos regalas en esta exposición, Maite, nos va a dejar para siempre deudores de tu obra. Procuraremos pagarte en admiración.

            Gracias por traernos otra vez tus estampas, tus grabados.

 
   
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dos  
tres  
cuatro