Manipulación

“MANIPULACIÓN”

IES Jerónimo Zurita

Febrero de 2008

 

                En la línea en que, desde hace unos diecisiete años, se mueve la programación de esta sala de exposiciones del Instituto Zurita, la que hoy se inaugura supone un paso más, quizás una nueva experiencia. Algo tuvo de instalación también la exposición de cerámica del grupo Correlimos en la que participó, por cierto, uno de nuestros artistas de hoy, Miguel Ángel Gil.

            Las instalaciones que hoy nos presentan Gerardo, Miguel Ángel, Josema, Giuseppe y Jorge actúan bajo un título – Manipulación - y con una temática directamente relacionada con la comunicación. Fenómeno este que en la sociedad que nos ha tocado (en suerte o en desgracia) está frecuentemente mediatizado, entorpecido, lastrado, prostituido, trucado y, a veces, reducido al imposible.

            Ese mensaje nos comunican obras como Españoles todos de Giuseppe Strano en que la multitud – sus huellas – camina hacia una casa sin puerta desde cuyo alto balcón alguien impondrá su manipulación tras la apelación “Españoles todos” de triste memoria y recordación para muchos de nosotros.

          La instalación de Gerardo García que aparece al lado nos propone quizás una parábola de la incomunicación por exceso de comunicación, de la masificación y despersonalización de un acto que debiera ser tan individual para ser verdadero y completo. Esos seres humanos – provistos de esos teléfonos de juguete que algunos recordamos – no se contestan, se lanzan a una multiplicación infiel del mensaje y generan así un intrincado y vicioso círculo de aislamiento e incomunicación.

            Josema Olidén nos propone, en su Fahrenheit 451, con sus libros quemados, una metáfora de la comunicación rota por el abandono y el descuido humano y pasto ya del paso del tiempo. El atiborramiento de información superficial e inútil deja inoperante la verdadera información, menos accesible y más turbadora seguramente

            Miguel Ángel Gil nos inquieta con esa propuesta inalcanzable de información – un objeto que deberíamos ver a través de una lupa pero que está protegido por un círculo de prohibiciones y vigilancias: no debemos pisar la porcelana – lógico y absurdo a la vez -, eso nos imposibilita el acceso al conocimiento en detalle y por si fuera poco existen amenazantes cámaras de vigilancia, esos ojos de piedra.

            A flor de piel de Jorge Freire nos habla de esa comunicación prostituida y prostituyente de la publicidad que tatúa burlescamente la piel del ser humano, que lo quema y despersonaliza, que lo vacía por dentro. Color, gesto y acabado de la pieza nos dan cuenta de esa grandiosa anulación, contaminación y manipulación que nos destruyen como seres individuales, como personas.

Con estas apreciaciones espero haberos comunicado algo y no haber incurrido en manipulación. Por si acaso, ahí va un mensaje que siempre he lanzado a mis alumnos en clase: nadie, aún queriendo hacerlo, dice necesariamente la verdad: yo, por ejemplo, he podido equivocarme en todo o en parte de lo que os he comunicado.

Os comento también que completa la exposición un performance que terminará de producirse, por única vez, cuando hayamos terminado con el ágape que nos ofrece la dirección de esta casa y de esta Sala.

Gerardo García y Miguel Ángel Gil coinciden el la fundación del Grupo Pértiga, creado en 1998 en torno a la galería Deocon, donde se realizaron las primeras exposiciones de este colectivo multidisciplinar. Posteriormente Josema Olidén también se integra en Pértiga. Más tarde se incorpora al citado colectivo Giuseppe Strano. Así constituido el grupo, Pértiga ha organizado varias ediciones de jornadas de arte alternativo denominadas Con-mutaciones.

Jorge Freire es el último en incorporarse al grupo, participando en las ferias de los últimos dos años.

En el año 2004 Pértiga queda prácticamente disuelto, pero a través de distintas exposiciones y otras actividades artísticas organizadas por el artista de origen calabrés Guiseppe Strano, los artistas anteriormente citados permanecen en contacto y han podido experimentar, como dicen en su nota, el placer de la contaminación entre ellos del que hoy quieren hacernos partícipes a nosotros.

 

 
uno  
 
dos  
tres  
 cuatro --